Cada 29 de julio celebramos uno de los platos más queridos y consumidos en todo el mundo, y no es difícil entender por qué. La lasaña tiene esa capacidad única de conquistarnos a la primera: la textura suave de sus láminas de pasta, las burbujitas doradas que salen del horno y la combinación perfecta de salsas que se funden entre capa y capa, dando lugar a un bocado supersuculento y reconfortante.

Es el equilibrio perfecto entre frescura, sabor y calorcito de hogar; un plato que se disfruta con los cinco sentidos y que se ha convertido en sinónimo de mimarte a ti mismo y a la gente que más quieres.

Hoy en día, este concepto irresistible se está reinventando para demostrar que el sabor no tiene límites y que todo es posible cuando decides dejar a los animales fuera de la ecuación.

La magia de la lasaña está en que es un lienzo en blanco para la creatividad a base de plantas: se pueden lograr texturas espectaculares, una cremosidad brutal y combinaciones de colores vistosísimas que enamoran al paladar sin necesidad de crueldad.

Celebrar este día es la excusa perfecta para lanzarte a la cocina, aprovechar los ingredientes frescos de la huerta y descubrir que cuidar el planeta y disfrutar de un platazo de campeonato es tan fácil como encender el horno. Por eso te dejamos aquí estas recetas de lasaña tan ricas…

Hay platos que enamoran desde el primer bocado, y esta lasaña de champiñones es uno de ellos. Cremosa, reconfortante y con muchísimo sabor, demuestra que no hace falta renunciar a tus platos favoritos ni a los placeres de la cocina para respetar a los animales.

Ingredientes

  • 8-10 láminas de lasaña precocida
  • 2 tomates
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 taza de cebolla picada
  • 2 tazas de tomate triturado
  • 1 cda. de hierbas provenzales
  • 1 taza de agua
  • 4 tazas de champiñones, fileteados al gusto
  • 1/2 taza de queso vegano rallado, al gusto
  • 2 cdas. de alcaparras (opcional)

Preparación

Precalienta el horno a 180°C.

En un bol, mezcla los champiñones, el ajo, la cebolla, el tomate picado, el tomate triturado, la sal, la pimienta y las hierbas provenzales. Mezcla bien y añade la taza de agua. Prueba, ajusta la sal y reserva.

En una bandeja de horno, pon una capa de la mezcla que has preparado y cúbrela con láminas de lasaña previamente humedecidas. Repite este paso hasta llenar la bandeja.

Vierte la mezcla que te quede sobre la última capa, añade queso rallado hasta cubrir y espolvorea con las alcaparras. Tapa con papel de aluminio y hornea 30 minutos a 180°C.

Si quieres que el queso gratine, quita el papel de aluminio 5 minutos antes de que termine la cocción para que se forme una costra dorada.

Esta lasaña de calabacín es la prueba de que cocinar sin crueldad animal puede ser nutritivo, riquísimo y sorprendente.

El calabacín crudo no solo aporta un toque crujiente que realza la textura del plato, sino que además tiene un valor nutricional estupendo, lo que hace que esta receta sea perfecta para disfrutar en casa, en una cena romántica o con amigos.

Ingredientes

  • 1 taza de soja texturizada
  • 1 taza de champiñones rallados
  • 6 tomates
  • 2 dientes de ajo
  • 1 rama de albahaca
  • 1 cebolla
  • 5 calabacines grandes
  • Sal y pimienta

Preparación

En una sartén, calienta un poco de aceite, añade la cebolla y sofríe a fuego medio hasta que caramelice. Añade la soja texturizada previamente hidratada y escurrida, junto con los champiñones rallados. Salpimienta al gusto y reserva.

En otra sartén, echa aceite y sofríe la cebolla hasta que caramelice; añade el ajo y deja que dore un poco. Incorpora los tomates picados con 1 taza de agua y cocina a fuego bajo hasta que se deshagan y quede casi un puré. Añade la albahaca picada muy fina y la soja texturizada sofrita, deja que se integre todo a fuego bajo unos 5 minutos y apaga el fuego.

En un plato, coloca 2 láminas de calabacín crudo como base, cubre con una capa del guiso y repite alternando capas de calabacín y guiso hasta completar 3 repeticiones.

Sirve y disfruta al momento.

Si buscas una alternativa ligera, sin gluten y con muchísimo sabor, esta lasaña de berenjena te va a conquistar. La combinación de láminas de berenjena asada con una boloñesa espectacular, hecha con habas tiernas y un toque ahumado de chipotle, da lugar a un plato rústico, nutritivo y superreconfortante.

Es la opción perfecta para una cena especial o para sorprender a la familia con ingredientes sencillos convertidos en alta cocina vegetal.

Ingredientes

  • 3 berenjenas grandes (cortadas a lo largo)
  • 3 cdas. de aceite vegetal
  • 1/4 de taza de habas secas (a remojo 8 horas, escurridas y picadas muy finas en la picadora o a cuchillo)
  • 1/4 de cebolla blanca picada fina
  • 4-5 tomates maduros
  • 1 taza de agua
  • 1 diente de ajo
  • 1-2 chiles chipotle en adobo
  • Un trozo de cebolla (para la salsa)
  • 4 hojas de laurel
  • Sal y pimienta, al gusto
  • 1 taza de queso de cacahuete

Preparación

Empieza por la boloñesa: en una sartén grande con una o dos cucharadas de aceite bien caliente, sofríe un cuarto de cebolla picada fina a fuego medio-bajo hasta que caramelice y quede doradita. Añade las habas rehidratadas y picadas, salpimienta y cocina, removiendo sin parar, hasta que doren un poco.

Mientras, en la batidora, pon los tomates, el agua, el ajo, la cebolla, los chipotles al gusto y una pizca de sal y pimienta. Bate a máxima potencia hasta obtener una salsa homogénea y algo espesa. Reserva una o dos tazas para el montaje final.

Añade el resto de la salsa a las habas de la sartén, incorpora las hojas de laurel y cocina a fuego bajo hasta que espese del todo y las habas queden tiernas. Rectifica de sal y pimienta si hace falta y retira el laurel al terminar.

Para las berenjenas, ásalas en una sartén caliente sin nada de grasa, o pincélalas con un chorrito de aceite antes de cocinarlas. Hazlas por los dos lados solo para que se ablanden un poco; no falta que se cocinen del todo. Retíralas del fuego.

Para montar, en una bandeja de horno, pon una primera capa de láminas de berenjena. Añade una buena cantidad de boloñesa de habas con chipotle y cubre con otra capa de berenjena. Termina con una capa generosa de queso de cacahuete y hornea a 180°C durante 15-20 minutos, hasta que el queso dore. Sirve caliente.

Si buscas un plato principal que sea la estrella de la mesa, esta lasaña al horno es la respuesta. La magia está en combinar la textura terrosa de los champiñones y el toque fresco de las espinacas con una salsa de guisantes sorprendentemente cremosa.

Combinados con nuestros quesos de frutos secos y de cacahuete, cada bocado se convierte en una experiencia reconfortante, suave y llena de sabor a base de plantas.

Ingredientes (6 personas)

  • Láminas de lasaña precocida (sin huevo)
  • 1 cda. de aceite vegetal
  • 1/4 de cebolla blanca
  • 2 tazas de champiñones
  • 2 tazas de espinacas frescas, cortadas en tiras
  • 1 taza de guisantes cocidos y escurridos
  • 1 taza de leche de soja sin azúcar y sin sabor
  • 1 diente de ajo
  • 1 cdita. de comino en polvo
  • Sal y pimienta negra, al gusto
  • 1 taza de ricota vegetal de frutos secos
  • 1 taza de queso de cacahuete (rallado o en trozos, para fundir)

Preparación

Calienta una cucharada de aceite en una sartén grande a fuego medio y sofríe la cebolla picada hasta que quede transparente. Añade los champiñones picados y las espinacas picadas, salpimienta y cocina hasta que las verduras estén tiernas.

Mientras tanto, prepara la salsa: pon en la batidora los guisantes cocidos, la leche de soja, el ajo, el comino, sal y pimienta. Bate a máxima potencia hasta que quede fina y cremosa. Vierte esta salsa verde sobre los champiñones y las espinacas, mezcla bien y cocina a fuego bajo unos minutos.

Para montar, engrasa un poco una bandeja de horno y pon una primera capa de pasta. Añade una buena cantidad del relleno de champiñones y espinacas y unas cucharadas de ricota de frutos secos. Repite el orden (pasta, relleno, ricota) hasta formar tres capas.

Termina con una capa generosa de queso de cacahuete, hornea a 180°C durante unos 30 minutos, hasta que la pasta esté cocida y el queso dorado. Deja reposar unos minutos antes de cortar y servir caliente.

Si buscas una versión reconfortante y contundente, con una textura que sorprende, esta lasaña de patata es la opción ideal. Cambiamos la pasta de toda la vida por láminas de patata doradas en la sartén, combinadas con una boloñesa de lentejas casera.

El truco de esta receta está en el punto de cocción: manteniendo las lentejas y la zanahoria al dente, se consigue un contraste espectacular con lo tierna que queda la patata y el queso gratinado.

Ingredientes

  • 4-5 patatas grandes, cortadas en láminas de medio centímetro
  • 1 taza de lentejas precocidas, firmes, escurridas
  • 4 cdas. de aceite vegetal
  • 1/4 de cebolla blanca picada fina
  • 1 zanahoria cortada en dados muy pequeños
  • 4-5 tomates maduros
  • 1 diente de ajo
  • Un trozo de cebolla (para la salsa)
  • 1 1/2 tazas de agua
  • Una pizca de hierbas provenzales
  • 3-4 hojas de laurel
  • Sal y pimienta negra, al gusto
  • 1 taza de queso de cacahuete

Preparación

Empieza por el picadillo de lentejas: en una sartén grande con aceite bien caliente, sofríe un cuarto de cebolla picada hasta que caramelice. Añade las lentejas precocidas y, al final, la zanahoria en dados, cocinando poco tiempo para que quede crujiente.

Mientras, en la batidora, pon los tomates, el ajo, la cebolla, las hierbas provenzales, el agua, sal y pimienta. Bate hasta que quede homogéneo. Reserva un poco de salsa para después. Vierte el resto sobre las lentejas y la zanahoria de la sartén, añade el laurel y cocina a fuego bajo hasta que espese. Retira el laurel al terminar.

Para la base, calienta un chorrito de aceite en una sartén y dora las láminas de patata por los dos lados, hasta que empiecen a ablandarse sin perder la forma. Retíralas del fuego.

Para montar, en una fuente, pon una primera capa de láminas de patata, añade una buena cantidad del guiso de lentejas y repite alternando patata y lentejas, terminando con una capa de patata.

Riega con la salsa reservada y espolvorea una capa generosa de queso de cacahuete. Hornea a 180°C hasta que la lasaña esté bien caliente y el queso fundido. Sirve caliente.

Prepárate para sorprender a todo el mundo con esta receta nada convencional. En vez de montarse en capas, esta lasaña se convierte en unos rollitos espectaculares rellenos de plátano macho y una jugosa boloñesa de soja.

Bañada en una bechamel de coco supersuave y terminada al horno, es el plato perfecto para una ocasión especial en la que quieres demostrar lo versátil y rica que puede ser la cocina vegetal.

Ingredientes (8-10 personas)

  • Láminas de lasaña precocida (sin huevo)
  • 4-5 plátanos machos, cortados por la mitad a lo largo
  • 1 taza de soja texturizada, hidratada en agua 20 minutos, escurrida y bien exprimida
  • 1 cda. de aceite vegetal
  • 1/4 de cebolla blanca picada fina
  • 2 cdas. de salsa de soja
  • Sal, pimienta negra y pimienta blanca, al gusto
  • 3-4 tomates maduros
  • 1-2 tazas de agua
  • 1 diente de ajo
  • Un trozo de cebolla (para la salsa)
  • 4 hojas frescas de albahaca
  • 4 hojas de laurel
  • 1/4 de taza de aceite de coco
  • 1/4 de taza de harina de trigo
  • 1 taza de leche de soja (o la bebida vegetal sin azúcar que más te guste)
  • Una pizca de nuez moscada, sal y pimienta negra, al gusto
  • 1 taza de queso de cacahuete

Preparación

Cuece los plátanos machos, ya cortados por la mitad, en una sartén grande con agua suficiente para cubrirlos, a fuego medio, unos minutos. Sácalos del agua, deja que se enfríen y, con la ayuda de un vaso o una botella, aplástalos con cuidado para que queden finos y parejos. Reserva.

Prepara la boloñesa de soja: en una olla grande con aceite caliente, sofríe un cuarto de cebolla picada hasta que quede blandita. Añade la soja texturizada hidratada y exprimida, salpimienta y añade la salsa de soja, dejando que dore un poco a fuego medio.

Mientras, en la batidora, bate los tomates, el agua, el ajo, la cebolla y la albahaca hasta que quede homogéneo. Vierte esta mezcla sobre la soja dorada, añade el laurel y cocina a fuego bajo hasta que la salsa espese del todo. Retira el laurel al terminar.

Para la bechamel, calienta el aceite de coco en un cazo pequeño a fuego bajo, añade la harina y cocina, removiendo sin parar, hasta que dore un poco. Ve incorporando la leche de soja poco a poco, sin dejar de remover para que no se hagan grumos, y salpimienta con un toque de nuez moscada. Cocina a fuego bajo, removiendo, hasta que espese y quede homogénea.

Para montar los rollitos, coloca una lámina de lasaña precocida sobre media pieza de plátano macho aplastado, de forma que queden bien estiradas una encima de la otra. Pon una buena cantidad de boloñesa de soja y enróllalo con cuidado, procurando que quede bien relleno.

Coloca los rollitos bien apretados, uno junto a otro, en una bandeja de horno engrasada.

Reparte el resto de la boloñesa entre los huecos de los rollitos, cúbrelo todo con la bechamel de coco y espolvorea una capa generosa de queso de cacahuete. Hornea a 180°C entre 25 y 30 minutos, hasta que la lasaña esté bien caliente y el queso dorado y gratinado. Sirve caliente.

¿Quién dijo que la lasaña solo se puede comer caliente y recién sacada del horno? Esta versión fría es el plato perfecto para el verano: refrescante, cremosa y con un montón de texturas ricas.

Al combinar la textura perfecta de nuestro «vegatún» de garbanzos con lo suave que queda el tofu en una especie de ensalada, conseguimos un plato espectacular que va a convencer a cualquiera; ideal para preparar con antelación, llevar a un picnic o disfrutar después de una tarde de deporte.

Ingredientes (4 personas)

  • Láminas de lasaña precocida (comprueba que no lleven huevo)
  • Aceitunas negras picadas para decorar (opcional)

Para el Vegatún

  • 1 taza de garbanzos cocidos y chafados (pero no hechos puré del todo)
  • 1 lata pequeña de maíz dulce (o maíz cocido en casa y desgranado)
  • 1/2 pimiento rojo cortado en dados pequeños
  • 1 taza de espinacas frescas, cortadas en tiras finas
  • 1 taza de mayonesa vegana
  • 1 cda. de alga nori triturada o condimento con sabor a mar (opcional)

Para la Ensalada de Tofu

  • 200 g de tofu firme, cortado en dados de medio centímetro
  • 2 cdas. de cebollino
  • 1 taza de mayonesa vegana
  • 2 cdas. de mostaza
  • Sal y pimienta negra, al gusto

Preparación

Empieza preparando el vegatún en un bol grande: mezcla los garbanzos chafados con el maíz, el pimiento rojo, el alga nori (o el condimento con sabor a mar) y las espinacas en tiras finas. Añade la mayonesa vegana y mezcla bien hasta que quede cremoso. Reserva.

En otro bol, mezcla con cuidado los dados de tofu con el cebollino picado, la mayonesa vegana y la mostaza. Salpimienta y remueve con movimientos suaves para que el tofu no se desmenuce del todo.

Para montar, en una fuente rectangular, pon una primera capa de pasta ya cocida y fría. Extiende una capa generosa de vegatún, seguida de una capa de la mezcla de tofu. Repite con otra capa de pasta, más vegatún y termina con el resto de la mezcla de tofu.

Para terminar, espolvorea las aceitunas negras picadas por encima, tapa la fuente y déjala en la nevera al menos una hora antes de servir, para que se asienten bien los sabores.

Si tienes tiempo, déjala en la nevera de un día para otro: al día siguiente los sabores estarán todavía más ricos y quedará de vicio.

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