Consejos para Evitar el Desperdicio de Alimentos
El desperdicio es un hábito que podemos cambiar, comer es una de las actividades que más recursos consume y más impacto ambiental genera, y si esa comida es de origen animal, el daño al planeta es todavía mayor. Lo hacemos unas tres veces al día durante toda la vida, así que cada pequeña elección se multiplica, para que la industria produzca alimentos a esta velocidad y satisfaga la demanda, recurre a prácticas que, cuando salen a la luz, parecen sacadas de una película de terror.
Esta producción masiva nos hizo perder perspectiva: ya no le damos valor a la comida porque siempre hay más, y lo hacemos tan en piloto automático que puede pasarnos tres veces al día.
¿Sabías que en España se tiran a la basura más de 1,2 millones de toneladas de alimentos al año solo en los hogares? Según datos oficiales sobre el desperdicio alimentario, la mayor parte corresponde a alimentos sin consumir que se deterioran en las neveras, y todo esto ocurre en un contexto social donde miles de familias sufren inseguridad alimentaria y recurren habitualmente a los bancos de alimentos.

Además, España se sitúa a la cabeza de Europa en el consumo de carne por habitante, superando los 90 kg por persona al año, si una parte de todos esos animales termina en el contenedor, ¿te imaginas todo ese sufrimiento sin ningún sentido? Lejos de justificar el consumo de productos animales, dejemos algo claro: tirar comida está mal. ¡Y los animales no son comida!
Que se tire comida tiene impactos graves que deberían preocuparnos a todos, pero a nivel individual tú puedes hacer muchísimo para evitarlo, hoy justo es un buen día para empezar: el 29 de septiembre se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos.

Con una alimentación basada en plantas ya reduces muchísimo tu impacto ambiental, mejoras tu salud y ayudas a los animales. Ahora te cuento cómo puedes evitar el desperdicio en el día a día.
Planifica tu Menú Semanal
Organizar tus comidas es una excelente forma de saber exactamente qué vas a necesitar comprar cada semana, ni más ni menos. Hazlo antes de cada compra para no olvidarte de nada ni terminar comprando cosas que ya tenías y que después se echan a perder. Y acuérdate de usar todo lo que compras.
Haz una Lista de la Compra
Es el paso que sigue a la planificación. Prepara tu lista antes de ir al supermercado, a la tienda de barrio o a la frutería, y respétala: nada de compras por impulso ni de dejarte tentar por las ofertas de «lleva 3 y paga 2» si no lo vas a usar. No solo vas a desperdiciar menos… también vas a cuidar el bolsillo, que no es poca cosa.
Empieza a Llevar una Alimentación más Sostenible
Lo que elegimos comer está relacionado con el desperdicio de alimentos y también con el de recursos, un estudio de las universidades de Vermont y New Hampshire junto con el Departamento de Agricultura de Estados Unidos mostró que, si bien las dietas más saludables generaban más restos de comida fresca que las de baja calidad (donde predominan los productos animales), estas últimas causan un desperdicio mucho mayor de recursos como tierra y agua, por cómo funciona la producción ganadera.

Otro estudio concluyó que eliminar la ganadería reduciría en un 75% el uso global de tierras para pastoreo y para cultivar alimento para animales, también encontró que la carne y los lácteos aportan apenas el 18% de las calorías y el 37% de las proteínas del mundo, pero ocupan el 83% de las tierras agrícolas y generan el 60% de las emisiones de gases de efecto invernadero del sector. Y lo peor: la pérdida de ambientes naturales en favor de la agricultura ganadera es la principal causa de la extinción masiva de fauna silvestre que estamos viviendo.
En España esto lo conocemos de cerca con la presión sobre la biodiversidad en zonas rurales y espacios protegidos debido a los monocultivos de pienso, una alimentación basada en plantas es la mejor opción para ti por razones que ya conoces, como ayudar a los animales y cuidar tu salud, y cada vez se suman más motivos.
Ten en Cuenta estas Cifras al Comprar
En España, los productos de origen animal representan uno de los mayores porcentajes de desperdicio por deterioro y superación de fechas de caducidad, detrás de cada kilo de carne o litro de leche arrojado al contenedor hay animales que vivieron y murieron hacinados para terminar en la basura.

Muchas veces se tira porque se pasó la fecha de vencimiento o porque se compró de más para la barbacoa del fin de semana, esto no solo perjudica a los animales, sino también al planeta, es momento de reflexionar y animarnos a probar recetas sin carne: un buen guiso de lentejas, unas empanadas de pisto o una tarta de calabacín no tienen nada que envidiarle a nadie.
Cocina y Sirve lo que de Verdad vas a Comer
Acostumbrarte a poner en el plato la porción que te va a dejar satisfecha o satisfecho es otra forma muy efectiva de evitar el desperdicio, en nuestra cultura tenemos la costumbre de servir de más.
Empieza con poco; no pasa nada si repites una porción pequeña, y dejarnos llevar por el hambre del momento hace que el desperdicio sea descomunal, no fomentes esta costumbre en quienes te rodean: sugiéreles amablemente que se sirvan poco, que si les queda un huequito habrá más.
¡Come Primero lo más Perecedero!
Revisa la nevera y la despensa, pon delante todo lo que se puede echar a perder para usarlo primero y fíjate en las fechas de caducidad, esto es clave: la principal causa de desperdicio en los hogares es el deterioro durante el almacenamiento por no organizar los alimentos adecuadamente.
Acostúmbrate a Congelar
las sobras valen, y mucho!: No importa si no llegas a comer todo lo que cocinas: si lo guardas en un recipiente en el congelador para comerlo después o usarlo como ingrediente en otra comida, vas muy bien, también puedes hacerlo con alimentos frescos, así evitas que queden dando vueltas en la nevera y terminen en la basura.

Las frutas son ideales para esto, las frutas más desperdiciadas suelen ser los plátanos y las fresas debido al exceso de maduración en temporadas cálidas, justamente los plátanos maduros y las fresas se congelan perfectamente y después te quedan unos batidos buenísimos.
Aprovecha los Alimentos que ya no se Pueden Comer
Aunque desde hoy ya sabes cómo evitar el desperdicio, si tienes alimentos que ya se echaron a perder, no los tires: haz compost, así devuelves los nutrientes a la tierra y reduces tu huella de carbono. Muchos municipios ya tienen contenedores de recogida orgánica (el contenedor marrón) o programas de compostaje doméstico, así que averigua si hay uno en tu ciudad.

Compra Local y Apoya a Productores Regionales
Comprando productos locales comes más sano, ayudas a agricultores y pequeños emprendimientos de tu zona, y contribuyes a reducir la contaminación al acortar las distancias que recorren los camiones. Busca los mercados de abastos, las ferias agroecológicas o las fruterías de barrio que compran en los cinturones de huertas locales, además, lo que venden es de estación, más fresco y muchas veces más barato. Algunas opciones según la época del año incluyen:

Primavera: Fresas, nísperos, alcachofas, espárragos verdes, habas y guisantes.
Verano: Tomates, pimientos, calabacines, berenjenas, melocotones, melón y sandía.
Otoño: Setas, calabazas, caquis, granadas, boniatos y castañas.
Invierno: Naranjas, mandarinas, acelgas, espinacas, brócoli y coles.
Involúcrate y Difunde el Mensaje
Además de hacerlo genial en tu casa, puedes ayudar a que otros conozcan el problema y sepan cómo reducir el desperdicio, habla con tus amigos y vecinos, participa u organiza charlas y talleres de consumo responsable en tu barrio.
También puedes sumarte como voluntario en la red de bancos de alimentos o plataformas de rescate de comida, que se encargan de recuperar productos cercanos a su vencimiento para que lleguen a quienes los necesitan.
¡Por ti, por los animales, por el planeta y por todos!
¡Comparte!
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